
La Tarea de Punto de Probe | Guía Completa
La Tarea de Punto de Probe es un paradigma o herramienta experimental ampliamente utilizada en varios campos de la psicología. Ayuda a evaluar cómo se llevan a cabo los procesos atencionales en individuos cuando se enfrentan a dos estímulos diferentes al mismo tiempo. Los análisis de estos escenarios revelan información sobre las funciones cognitivas relacionadas con la asignación de atención, sus implicaciones y aplicaciones en múltiples dominios de investigación y práctica. El paradigma de punto de probe también se utiliza comúnmente como tarea en entornos de intervención como base para cómo el tratamiento puede mejorar los procesos atencionales para las señales relacionadas con la ansiedad.
Historia
La tarea de punto de probe fue desarrollada por primera vez por MacLeod, Mathews y Tata (1986) como una herramienta para investigar el sesgo atencional que los individuos tienden a exhibir hacia estímulos amenazantes. En realidad, fue desarrollada como una modificación del paradigma de Posner (1980). Mientras que la tarea de Posner utilizaba principalmente estímulos sin necesariamente involucrar contenido emocional, la tarea de punto de probe introdujo estímulos con relevancia personal o emocional (Starzomska, 2017).
Según Eysenck et al. (1987), la tarea de punto de probe tiene similitudes con la investigación llevada a cabo por Christos Halkiopoulos en 1981. Halkiopoulos estudió los sesgos atencionales que los individuos tienden a tener hacia la información auditiva amenazante cuando se combina con información auditiva no amenazante en una tarea de escucha dicótica. Este método fue posteriormente modificado a su formato visual por MacLeod et al. (1986) y llegó a conocerse como el paradigma de punto de probe que todavía es popular en la actualidad. Con el tiempo, la tarea de punto de probe se ha convertido en una tarea clásica en la psicología cognitiva y clínica, particularmente en la investigación sobre la ansiedad.
Descripción de la Tarea de Punto de Probe
La tarea de punto de probe opera bajo la suposición de que los individuos tienden a exhibir sesgos atencionales hacia o alejados de estímulos específicos. Así, los principales estímulos utilizados en la tarea son a) un estímulo de interés y b) un estímulo neutral. Después de que estos estímulos desaparecen rápidamente, aparece un objetivo (punto/probe) en una de las dos ubicaciones (donde los estímulos estaban ubicados previamente) y el participante debe indicar su ubicación mediante la pulsación de una tecla. La expectativa es que haya una diferencia significativa en la respuesta al reaccionar a los probes en la ubicación donde el estímulo de interés estaba presente inicialmente, en comparación con el estímulo neutral, destacando el sesgo atencional.
La imagen a continuación ilustra cómo funciona esa tarea:
Una ilustración de un ensayo de tarea de punto de probe.
Morales, S., Fu, X., & Pérez-Edgar, K. E. (2016).
Explicación detallada del Paradigma de Punto de Probe
En la tarea de punto de probe, la pantalla generalmente comienza presentando un punto de fijación donde los participantes enfocan su mirada antes del inicio real de los estímulos. Esto asegura que la atención de los participantes comience en una ubicación central, reduciendo cualquier sesgo en los movimientos oculares. Después de una duración específica (por ejemplo, 500 ms), aparece un estímulo de interés (por ejemplo: un rostro enojado o una palabra negativa) y un estímulo neutral simultáneamente en diferentes ubicaciones espaciales (por ejemplo: posiciones izquierda y derecha) en la pantalla. Después de un breve tiempo de presentación (por ejemplo, 500 ms), un objetivo (punto o probe) aparece en la ubicación de uno de los estímulos presentados. Se requiere que los participantes respondan rápidamente a la posición del objetivo. Aquí hay dos posibilidades:
Ensayos Congruentes: El objetivo aparece en la ubicación donde se presentó el estímulo de interés.
Ensayos Incongruentes: El objetivo aparece en la ubicación donde se presentó el estímulo neutral.
Datos Recopilados
La administración de la tarea de punto de probe está integrada con la recopilación de métricas de datos. El tipo de datos recopilados de cada tarea difiere según los requisitos y objetivos del estudio. Aquí hay algunas métricas clave:
- Tiempo de Respuesta: La velocidad a la que los participantes responden a la ubicación del punto. Tiempos de respuesta (RT) más cortos en ensayos congruentes muestran que el individuo atendió a la ubicación donde se mostró el probe (sugiriendo vigilancia).
- Puntuación de Sesgo Atencional (ABS): ABS es la diferencia media entre los tiempos de respuesta en ensayos incongruentes y congruentes (RT incongruente–RT congruente).
- Asincronía de Inicio de Señal-Objetivo (CTOA): El intervalo de tiempo entre la presentación de una señal (por ejemplo, estímulo emocional/neutro) y el estímulo objetivo (punto o probe).
- Precisión: La corrección en la identificación de la ubicación del punto.
- Errores de Identificación: Las instancias en las que el participante no logró localizar el probe o identificó incorrectamente la ubicación del probe.
- Movimientos Oculares: Seguimiento de patrones de mirada utilizando tecnología de seguimiento ocular.
- Datos de Imágenes Cerebrales: Técnicas como fMRI y EEG para capturar actividad neural.
En la imagen a continuación, se puede ver una muestra de los datos recopilados con la Tarea de Punto de Probe en Labvanced a través de ensayos:
Vista previa de los datos recopilados con la Tarea de Punto de Probe en Labvanced.
Posibles Confusiones a Considerar
Hay ciertos factores que podrían influir en los resultados de los estudios del paradigma de punto de probe. Estos deben ser considerados por los investigadores. Aquí hay algunos:
- Características Personales: Las características personales o diferencias individuales de los participantes podrían ser una posible confusión de la tarea de punto de probe. Por ejemplo, el rasgo personal de extroversión en los individuos podría causar un cambio de atención lejos de los estímulos negativos (Amin et al., 2004).
- Edad: La edad puede influir en la atención hacia estímulos emocionales. Los individuos de mayor edad tienden a tener un sesgo atencional hacia rostros felices o información positiva. Sugiere que las personas mayores pueden evitar las expresiones negativas (Mather & Carstensen, 2003).
- Género: Estudios muestran que las diferencias de género se encuentran comúnmente en el procesamiento emocional y la atención. Las mujeres tienden a mostrar un sesgo atencional hacia rostros enojados, mientras que los hombres exhiben un sesgo atencional hacia rostros felices. Esto es especialmente cierto para individuos con alta ansiedad (van Rooijen et al., 2017).
- Niveles de Testosterona: Estudios han demostrado que existe una relación entre los niveles de testosterona (tanto en hombres como en mujeres) y el sesgo atencional en la tarea de punto de probe. Las personas con niveles más altos de testosterona, particularmente por la mañana, eran más propensas a exhibir sesgo atencional lejos de rostros enojados al realizar la tarea de punto de probe (Wirth & Schultheiss, 2007).
- Condiciones Clínicas: Varias condiciones clínicas podrían influir en el rendimiento del participante en las tareas de punto de probe. Por ejemplo, los individuos con depresión tienden a exhibir un fuerte sesgo hacia estímulos negativos, mientras que los individuos con ansiedad muestran respuestas cerebrales aumentadas para rostros emocionales, independientemente de la expresión emocional (Peckham et al., 2010; van Rooijen et al., 2017).
- Características Perceptivas: Al presentar pares de imágenes, para no introducir sesgo, también es importante igualar las imágenes lo más cercanamente posible en características perceptivas (es decir, brillo, complejidad, etc.) (Kemps, E., Tiggemann, M., & Hollitt, S.. 2014).
- Frecuencia de uso de palabras o longitud de palabras: En el caso de que el paradigma de punto de probe se administre con palabras en lugar de imágenes, los investigadores tienden a equilibrar sus estímulos en función de la frecuencia (o popularidad de la palabra, es decir, cuán común es en el lenguaje cotidiano) y la longitud de la palabra (MacMahon, K. M., Broomfield, N. M., & Espie, C. A., 2006).

Variaciones del Paradigma de Punto de Probe
Desde su desarrollo, los investigadores han desarrollado múltiples variaciones del paradigma de punto de probe. Estas variaciones son de diferentes formas (Vervoort et al., 2021), incluyendo:
- Tiempos de Presentación: La duración del tiempo de exposición de cada estímulo.
- Tipos de Estímulos: El tipo de estímulo utilizado para el estudio. Podría ser en forma verbal, pictórica o cualquier otra forma. Además, el contenido y la naturaleza de los estímulos pueden variar en los paradigmas de punto de probe. Por ejemplo, es común encontrar artículos de investigación que utilizan el paradigma de punto de probe pero que utilizan diferentes conjuntos de imágenes como sus estímulos.
- Alineación de Estímulos: Los estímulos utilizados podrían estar alineados vertical u horizontalmente, dependiendo de los requisitos del estudio.
- Número de Ensayos: El número de ensayos incorporados en un diseño de estudio.
En la investigación, existen innumerables variaciones del paradigma de punto de probe que se han utilizado en varios contextos. Algunas de estas se discuten y destacan a continuación:
Paradigma de punto de probe basado en palabras: En esta tarea de punto de probe modificada, se presentan simultáneamente a los participantes dos palabras (típicamente una con carga emocional y una neutral). Una de las palabras es seguida por la aparición de un probe visual (es decir, un punto) para medir la distribución de atención basada en la emoción asociada con las palabras (Sutton & Altarriba, 2011).
Versión específica para el dolor: En esta variación, los investigadores utilizaron tanto tareas de punto de probe basadas en palabras como basadas en imágenes para comprender sesgos relacionados con el dolor. Los estímulos para los participantes fueron seleccionados idiosincráticamente (es decir, elegidos específicamente para cada participante individual basado en sus experiencias y sentimientos personales). Sin embargo, los hallazgos del estudio sugirieron que el paradigma de punto de probe puede no ser una herramienta confiable para medir sesgos atencionales en el contexto del dolor (Dear et al., 2011). En cambio, es posible que los estímulos relacionados con el dolor influyan en el rendimiento de todos los participantes debido a la propensión inherente al miedo asociada con palabras relacionadas con el dolor (Asmundson, G. J., Carleton, N. R., & Ekong, J.. 2005).
Tarea de punto de probe utilizando imágenes relacionadas con la cocaína: El estudio utilizó imágenes relacionadas con la cocaína como estímulos, junto con imágenes neutras (muebles) con el objetivo de evaluar el sesgo atencional hacia señales relacionadas con sustancias. También se requirió que los participantes escucharan guiones personalizados de trauma y neutros antes de la tarea de punto de probe. Los hallazgos mostraron que las personas con PTSD mostraban un sesgo atencional hacia la imaginería de la cocaína y aquellos sin PTSD mostraban un sesgo alejado de la imaginería de la cocaína (Tull et al., 2011).
Tarea de punto de probe con rostros felices: Se evaluó el sesgo atencional hacia rostros felices en este estudio donde los investigadores utilizaron un tiempo de Asincronía de Inicio de Señal-Objetivo (CTOA) más corto (el intervalo de tiempo entre la presentación de un estímulo de señal y un estímulo objetivo) de 100 ms, en lugar de los CTOA más largos comúnmente utilizados (por ejemplo, 500 ms). Se observó un sesgo atencional hacia rostros felices (Wirth & Wentura, 2020).
Tarea de señalización emocional: En esta versión modificada de la tarea de punto de probe, los participantes solo ven un rostro a la vez, en lugar de dos imágenes presentadas simultáneamente como en la tarea original. El rostro presentado será ya sea un rostro emocional (como una expresión triste o enojada) o un rostro neutral. Los participantes primero ven un cruce de fijación en la pantalla seguido por el estímulo facial apareciendo a un lado del cruce. Después de esto, un punto aparece ya sea en el mismo lado que la expresión facial (ensayo congruente) o en el lado opuesto (ensayo incongruente). Al enfocarse en un solo rostro, los investigadores pueden comprender mejor cómo nuestros sentimientos pueden afectar lo que notamos (Han & Psouni, 2025).
Tarea de punto de probe utilizando estímulos eróticos: Una revisión por Castro-Calvo et al. (2021) discute la variación de la tarea de punto de probe utilizando estímulos sexuales/eróticos. La disponibilidad y accesibilidad generalizada de la pornografía a través de múltiples dispositivos ha contribuido a un aumento significativo en su uso a lo largo de los años. Esto ha suscitado preocupaciones sobre la adicción a la pornografía y sus impactos negativos en la salud mental, lo que ha llevado a los investigadores a utilizar métodos específicos como la tarea de punto de probe para investigar estos procesos cognitivos y sus implicaciones. Los estudios han utilizado un diseño simple y diseños complejos con estímulos explícitos, eróticos y neutrales. Los tiempos de presentación también variaron (por ejemplo, 150 ms, 500 ms, etc.). Esta variación ha ayudado a comprender los sesgos atencionales que ocurren en individuos con Uso Problemático de Pornografía (PPU).
Tarea de punto de probe facial: Las tareas de punto de probe facial se centran específicamente en la presentación de estímulos faciales (rostros emocionales) en lugar de estímulos de palabras. Se encontró que los individuos con ansiedad social muestran un sesgo atencional hacia rostros negativos, pero no se observaron sesgos significativos hacia rostros positivos (Bantin et al., 2016).
Tarea de punto de probe con estímulos relacionados con el sueño: Un estudio utilizó una variación de la tarea de punto de probe para investigar el sesgo atencional en personas con insomnio primario. Los investigadores utilizaron palabras específicas relacionadas con el sueño para ver si aquellos con insomnio reaccionaban más rápido a ellas en comparación con palabras neutrales, destacando cómo su atención podría estar sesgada hacia cosas que se relacionan con sus problemas de sueño (MacMahon et al., 2006).
Entrenamiento de control atencional: Esta es una variación de la tarea de punto de probe que implica que los participantes con PTSD sean expuestos tanto a palabras relacionadas con amenazas (por ejemplo, "muerte") como a palabras neutras (por ejemplo, "silla"). Este es un modelo de entrenamiento adaptado para dirigir la atención hacia los estímulos relacionados con la amenaza colocando el probe objetivo detrás de la palabra de amenaza el 50% del tiempo. Esto ayuda a recalibrar el sistema de monitoreo de amenazas del participante redirigiendo su atención hacia estímulos amenazantes en lugar de permitir una vigilancia excesiva o la evitación de amenazas (Metcalf et al., 2022).
Funciones Cognitivas Clave en el Paradigma de Punto de Probe
El paradigma de punto de probe involucra la participación de múltiples funciones cognitivas. A continuación se discuten procesos clave involucrados:
- Atención Selectiva: La atención selectiva determina qué estímulo captura la atención del participante y, por lo tanto, ayuda a analizar cualquier sesgo atencional relacionado con los diferentes tipos de información presentada a los participantes. Un método para recopilar datos de atención selectiva es a través del seguimiento ocular (Zhang et al., 2021).
- Memoria de Trabajo (WM): La memoria de trabajo involucra almacenar y manipular información temporalmente. La WM influye en la asignación de atención en la tarea de punto de probe al modular la asignación de atención hacia señales externas, particularmente aquellas con características amenazantes. Esto es especialmente en el caso de individuos con alta ansiedad de rasgo (Yao et al., 2019).
- Percepción: El paradigma de punto de probe se basa en la capacidad del participante para percibir y diferenciar rápidamente entre dos estímulos. También determina hacia dónde se dirige el enfoque atencional (Shi et al., 2022).
- Inhibición de Respuesta: La inhibición de respuesta es una función cognitiva esencial en las tareas de punto de probe, ya que los participantes deben inhibir su respuesta automática a ciertos estímulos cuando aparece (Vogel et al., 2019).
Aplicando el Paradigma de Punto de Probe en la Investigación
El paradigma de punto de probe se ha convertido en un experimento clásico en la investigación, y su versatilidad se extiende a través de varios campos. A continuación se presentan algunos ejemplos que destacan sus aplicaciones.
Psicología Clínica: Como se discutió en secciones anteriores, la tarea de punto de probe se ha utilizado ampliamente para examinar diversas preocupaciones de psicología clínica, incluidas varias formas de ansiedad, depresión y PTSD. Otra aplicación notable es su uso en el estudio de trastornos alimentarios. En un estudio que evalúa el sesgo atencional en individuos con comportamientos alimentarios desordenados hacia estímulos relacionados con la comida, se utilizó la tarea de punto de probe por esa razón exacta. Se investigó además si la re-evaluación cognitiva (CR) podría reducir el sesgo atencional hacia la comida en los participantes. Los hallazgos indicaron que la CR puede alterar efectivamente el enfoque atencional alejado de estímulos alimentarios de alto contenido calórico (Lev-Ari et al., 2021).
Neurología: Las tareas de punto de probe se han utilizado ampliamente en el campo de la neurología. Por ejemplo, un estudio utilizó la tarea de punto de probe para explorar los procesos neurales subyacentes al sesgo atencional en pacientes con fibromialgia (FM). La tarea se realizó durante un registro de electroencefalograma (EEG) y los hallazgos mostraron que los pacientes con FM asignaron menos recursos atencionales a la tarea y demostraron un procesamiento emocional aumentado de los estímulos (Cardoso et al., 2021).
Salud Pública: Un estudio de Zhao et al. (2022) utilizó la tarea de punto de probe para investigar la relación entre el uso problemático de las redes sociales, emociones negativas y sesgo atencional hacia señales relacionadas con las redes sociales. Los investigadores encontraron que el sesgo atencional hacia señales relacionadas con las redes sociales estaba positivamente correlacionado con la gravedad del uso problemático de redes sociales, ansiedad, depresión y miedo social.
Estudios sobre Adicción: Un estudio examinó el sesgo atencional hacia señales relacionadas con los cigarrillos entre fumadores diarios y exploró además cómo este sesgo atencional está vinculado al refuerzo del tabaquismo y la dependencia de cigarrillos. Los hallazgos sugirieron que la modificación del sesgo atencional (ABM) podría ser una intervención potencial para la adicción (Yang et al., 2022).
Realidad Virtual (VR): La tarea de punto de probe fue integrada en un estudio como una herramienta para medir el sesgo atencional en individuos que se someten a entrenamiento de modificación de sesgo atencional (ABM) basado en VR. La tarea se implementó antes y después del entrenamiento de ABM. Sin embargo, los hallazgos revelaron que no se observaron cambios en el sesgo atencional después del entrenamiento (Ma et al., 2020).
Militar y Entrenamiento: Como se mencionó anteriormente, la variación de entrenamiento de control atencional de la tarea de punto de probe fue utilizada en un estudio para examinar los sesgos atencionales relacionados con amenazas experimentados por el personal militar. Los hallazgos indicaron que el entrenamiento de control de atención redujo significativamente los síntomas de PTSD y mejoró la funcionalidad laboral y social (Metcalf et al., 2022).
Psicología Comparativa: Un estudio tuvo como objetivo evaluar el bienestar psicológico de machos adultos de macacos de cola larga después de la anestesia mediante la tarea de punto de probe. Se encontró que los monos mostraron vigilancia ante amenazas antes de la anestesia, pero cambiaron a la evitación de estímulos amenazantes inmediatamente después de la anestesia. Su sesgo atencional volvió a un estado de vigilancia ante amenazas en el tercer día después de la anestesia. Esto indica que la tarea puede medir efectivamente los cambios psicológicos en los macacos relacionados con su experiencia de anestesia. ¡La tarea de punto de probe también se ha utilizado en estudios sobre bonobos y chimpancés! (Cassidy et al., 2021)
Conclusión
El Paradigma de Punto de Probe se erige como una herramienta poderosa para examinar procesos atencionales y otras funciones cognitivas. Desde su desarrollo, los investigadores han refinado y modificado continuamente el paradigma para comprender los procesos de atención en varios campos y contextos. A medida que avanza la investigación, es probable que el paradigma de punto de probe continúe evolucionando y contribuyendo a una comprensión más profunda de la cognición y el comportamiento humano.
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